Señor, hay días que pasan llenos de ocupaciones y preocupaciones, de compromisos, de distracciones y hasta de ocio; todo esto hace que olvide muchas cosas realmente valiosas e importantes. Hoy me pregunto cuánto he descuidado el Amor. ¿Acaso es mi propósito diario el buscarlo y vivirlo? ¿Será que me empeño en expresarlo y hacerlo vivir a los demás? ¿Lo persigo y lo antepongo a todo?
Tengo que superar esos sentimientos que ahogan el deseo de amar. Te pido, Señor, que me ayudes a fijar mi meta en el Amor. Quiero abrazarme a Ti, Tú que eres el Amor, para que mi corazón se nutra siempre de esta fuente hermosa e interminable. No quiero tener miedo, quiero vencer mis culpas, tengo que superar mis dudas, deseo vivir en la verdad y gozar de libertad, todo para que mi corazón se abra más fácilmente a esa experiencia de Amor.
Dame tu bendición para ser sacramento de tu Amor y que mi vida sea una expresión de lo que Tú deseas para mí y para mis hermanos.
Fray Pedro.

Hermoso.
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