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IMPERFECCIÓN Y GRACIA



HUMILDAD CRISTIANA
2 Corintios 12, 7b-10



Tú me llamaste a ser profeta tuyo, Señor. Desde el día de mi bautismo me ungiste con esta misión de anunciar el Cielo a mis hermanos y de vivirlo para convencerlos. Has puesto esta misión en mi persona frágil y llena de debilidades. Pero me has dado tu Gracia, Señor, para que, por encima de mis debilidades, luzca tu realidad divina en el amor, la verdad, la justicia y la paz.

Enséñame, Señor, a ser humilde para reconocer mis fracturas y debilidades; ayúdame a no ser soberbio pues es tu Luz la que me hace brillar como signo de salvación para mis hermanos. Dame fuerza e incrementa mi fe en ti para que sea tu Gracia la que me baste y me ayude a vencer mis miedos que impiden que viva el Cielo y lo haga alcanzable a mis hermanos.

Fray Pedro.

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