Ir al contenido principal

¡DAME HAMBRE DE TI, SEÑOR!



¿QUÉ HAMBRE QUIERO REALMENTE SACIAR?


Hoy abro mi corazón desde la sinceridad para pedirte, Señor, que me ayudes a corregir aquello que no me permite vivir en la verdad y ser imagen tuya.

Ando murmurando todo y contento en nada, porque tengo ganas de ser saciado de un hambre que, por más que trato,  me deja insatisfecho y sin felicidad. Me doy cuenta, Señor, que muchas veces deseo ser saciado en mi soberbia, en mi egoísmo, en mi odio, en mi rencor. Todo ello causado por no vivir en la verdad y en el amor. 

Te busco y te grito que me sacies y no logro entender que de lo que tú me puedes saciar es de amor, de esperanza y de fe. Todos los días haces soplar tu Espíritu para que caiga en mi corazón tu maná: la paz, la alegría de compartir, la compasión, y no lo aprovecho. 

Ayúdame a corregir mi mente y mi espíritu y a renovarme desde dentro para tener hambre de ti.


Fray Pedro

Comentarios

  1. Padre de amor, que siempre sienta hambre de ti!
    Que tu hijo Pedro siga alimentando nuestro espíritu con estas bellas y sentidas reflexiones. Amén

    ResponderEliminar
  2. Señor, sólo tú sacías mi sed. Que difícil es vivir sin beber de tu fuente. Nada de este mundo, calma mi sed. No permitas que me aparte de ti. Porque eres la fuente de agua viva.

    ResponderEliminar
  3. Dios Mío cuantas veces te he encontrado ya y sigo perdida. Perdóname Señor

    ResponderEliminar

Publicar un comentario